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4
de enero de 2012 – PRO-SALUD News
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Según un
estudio, la elevada exigencia puede
provocar alteraciones en el ventrículo
derecho
Los deportistas de alto rendimiento
presentarían más riesgo de sufrir daños en
el corazón
Los especialistas enfatizan en la
necesidad de realizar un seguimiento
minucioso para poder detectar a tiempo
cualquier tipo de anomalía en aquéllos que
se exigen demasiado. Hay consenso absoluto
en que la actividad física es sumamente
recomendable, pero sugieren que se realice
de forma equilibrada. |
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Buenos Aires - La cuestión del corazón de
los deportistas ha sido ampliamente
tratada por los especialistas, debido
fundamentalmente a que la exigencia y la
intensidad que genera la competencia de
elite provoca ciertos cambios en la
morfología del corazón, que a largo plazo
pueden ocasionar complicaciones.
En este sentido, una investigación
recientemente realizada en la Universidad
de Melbourne en Australia halló que la
práctica deportiva intensa a largo plazo
puede causar daños en el ventrículo
derecho del corazón, que es una de las
cuatro cavidades. Ésta, puntualmente, es
la que se encarga de recibir la sangre no
oxigenada proveniente de la aurícula
derecha, para impulsarla fuera del órgano
a través de la arteria pulmonar.
"Sabemos que nuestro trabajo no puede
extrapolarse indiscriminadamente a todo el
mundo, así como también estamos
convencidos de que no podemos afirmar que
el ejercicio intenso sea malo o poco
saludable. Sin embargo, los hallazgos
sugieren que algunos atletas pueden haber
nacido con una susceptibilidad mayor a
sufrir daños cardiacos 'impulsados' por la
práctica permanente y sostenida en el
tiempo de deportes de resistencia", expuso
el doctor André LaGerche, autor
principal de la investigación.
Lo positivo es que el estudio,
recientemente publicado en el European
Heart Journal, aporta datos sobre el
debate respecto del riesgo que enfrentan
los deportistas de elite, al que también
hace poco tiempo se sumaron especialistas
del Hospital Clinic de Barcelona, en
España, quienes trabajaron en conjunto con
investigadores del Instituto del Corazón
de Montreal en Canadá elaborando un ensayo
que fue publicado en su momento en
Circulation, y en el cual se advirtió
que en los ratones el ejercicio de
resistencia provocaba alteraciones en la
estructura cardíaca creando un sustrato
favorable al desarrollo de arritmias.
Acerca de estos resultados, los
responsables del Hospital Clinic
afirmaron: "Durante muchos años la
comunidad médica evitó admitir que la
práctica deportiva de elite puede provocar
problemas de salud, principalmente porque
parecía que no se podía decir nada en
contra del ejercicio físico, algo que
todos sabemos que es muy recomendable. Sin
embargo, las evidencias se han ido
acumulando y ahora conocemos que la
obsesión por el deporte puede resultar
perjudicial. De hecho, como sucede con
todo, hay que mantener un equilibrio. No
se puede llevar al cuerpo al límite",
La investigación australiana
En la reciente investigación, los autores
reclutaron a 40 deportistas de elite
australianos que estaban planeando
participar en uno de los cuatro eventos
locales de deporte de resistencia
(maratón, ciclismo alpino, triatlón y
ultratriatlón).
Todos ellos cumplían determinados
criterios: se entrenaban más de 10 horas
por semana, habían obtenido buenos
resultados en competiciones previas, no
tenían ni síntomas ni factores de riesgo
cardiacos, y tampoco mostraron
alteraciones durante las ecocardiografías
que se les practicaron.
Para poder llevar a cabo la investigación,
los científicos analizaron a los
deportistas en tres momentos concretos
durante las dos y tres semanas previas a
la carrera: inmediatamente después de
ella, seis semanas después de haber
participado y finalmente once días después
de la participación, cuando los atletas ya
estaban practicando un entrenamiento
mínimo.
Los análisis incluyeron la realización de
resonancia magnética (RM), análisis de
sangre (antes y después de la competición)
y ecocardiogramas.
Como conclusión, se extrajo que
inmediatamente después del evento
deportivo, el corazón de los atletas había
cambiado de forma: tenía mayor volumen y
presentaba disminuida la función del
ventrículo derecho.
“En cuanto a los niveles sanguíneos del
péptido natriurético tipo B (BNP, sus
siglas en inglés), que se secreta por los
ventrículos en respuesta al estiramiento
excesivo de las células del músculo
cardiaco, los datos demuestran que estaban
aumentados”, detallaron los autores en las
conclusiones.
También se consignó que aunque la función
ventricular se recuperó en la mayoría de
los atletas una semana después de la
competición, en cinco de ellos (aquéllos
que llevaban más tiempo entrenando y
compitiendo), la resonancia magnética
detectó signos de cicatrización (fibrosis
cardíaca).
"Avanzamos un paso: ahora sabemos que el
deporte intenso eleva el riesgo de algunas
arritmias (tal y como previamente
demostraron los investigadores catalanes).
Lo que aún desconocemos son los mecanismos
por los que se incrementa dicho riesgo,
aunque advertimos que el ventrículo
derecho está sumamente involucrado. Lo que
necesitamos ahora es entender los cambios
que se producen a corto plazo en dicho
ventrículo y estudiar las conexiones
potenciales que existen entre esa
transformación y el incremento de
probabilidad de arritmias en los atletas
de elite", finalizaron.
Por su parte, el doctor Norberto Debbag,
médico cardiólogo y deportólogo refirió:
"Dado que ya se sabe lo que sucede con el
exceso de deporte, debemos incrementar los
controles y el seguimiento para poder
saber, a priori, cuáles son los
deportistas que corren riesgo, y poder
detectar con anterioridad esa anomalía".
"Por otro lado, como no existen reglas
fijas que nos hagan sospechar de la
existencia de un problema, hay que vigilar
permanentemente a los atletas. Si nota que
cuando entrena su rendimiento ha
disminuido o su frecuencia cardiaca
aumenta en situaciones de reposo, esto
podría significar que el corazón necesita
más tiempo para recuperarse", concluyó.
Número de matrícula del especialista
consultado:
- Dr. Norberto Debbag: M.N. 51.320 |
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COMPRIMIDOS |
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Presentación de Conclusiones del 1er
Encuentro
Consenso
Intersocietario de Cirugía Vascular
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Alerta Amarillo: recomendaciones del
Ministerio de Salud de la Nación ante la ola
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