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Buenos Aires - El pasado
mes de octubre y en el marco del Encuentro
Anual de la American Academy of
Ophthalmology, el Dr. Hugo Daniel Nano y
sus hijos la Dra. Pilar Maria Nano y el
Dr. Hugo Diego Nano recibieron el 1°
Premio otorgado por la mencionada entidad
por su trabajo científico sobre una
novedosa técnica quirúrgica para tratar el
queratocono, una patología corneal de alta
prevalencia mundial. El estudio, con 24
Meses de seguimiento, demostró una alta
satisfacción con respecto a mejoría en la
visión de los pacientes tratados.
El queratocono es una condición que afecta
a 1 de cada 2.000 personas en el mundo y
se caracteriza porque la córnea (la parte
transparente de la cara anterior del ojo)
se presenta adelgazada y con protuberancia
hacia delante; dotando al ojo literalmente
de una forma “cónica”. Sus causas son
desconocidas. Algunos expertos consideran
que es hereditario, aunque no ha podido
comprobarse. Lo que sí se sabe es que el
frotamiento vigoroso de los ojos empeora
la enfermedad.
Sus síntomas en principio no son muy
diferentes a otros defectos de refracción
comunes, como la visión ligeramente
borrosa. Pero cuando la enfermedad
progresa la visión se suele deteriorar
rápidamente, la agudeza visual empeora a
cualquier distancia y la visión nocturna
se vuelve pobre. En algunos pacientes, la
visión en uno de los ojos es marcadamente
inferior que en el otro. Pueden
desarrollar fotofobia (hipersensibilidad a
la luz), fatiga ocular por desviar la
mirada para poder leer, o picazón en el
ojo. También puede suceder que la
sensación de dolor sea leve o inexistente.
El queratocono suele progresar lentamente
durante 10 ó 20 años, tras los cuales deja
de evolucionar. Al final de la primera
década de su padecimiento y principios de
la segunda, aparecen síntomas como visión
borrosa y distorsión de las imágenes. Cada
ojo puede estar afectado aunque el grado
evolutivo puede ser diferente. La córnea
se va adelgazando y deformando,
ocasionando un astigmatismo cada vez más
elevado que no puede ser tratado mediante
gafas. Cuando la enfermedad no progresa,
se denomina queratocono frustro.
En cuanto a sus tratamientos, los casos
poco severos pueden ser tratados con
lentes de contacto duros especialmente
desarrollados para dicha afección. Si la
visión no se restablece, se puede acudir a
tratamientos más invasivos como anillos
intracorneales hasta finalmente trasplante
de córnea.
También existen dos procedimientos
innovadores y complementarios que son los
aplicados en el estudio presentado por los
doctores Nano que fue premiado. Uno se
llama PRK y consiste en un procedimiento
refractivo (es decir, que quita dioptrías
de miopía y astigmatismo) que se realiza
con el Excimer Laser VISX Star S4®. El
otro es una técnica llamada Cross Linking
Corneal (CLC) que consiste en la
combinación de radiación ultravioleta con
sustancias fotosensibilizantes
(riboflavina), que permite la formación de
nuevas uniones de las fibras de colágeno,
con lo que se logra aumentar la rigidez
corneal. Esta técnica pretende aumentar la
estabilidad biomecánica corneal, con el
objetivo de evitar el trasplante de
córnea; transformando un queratocono
activo en inactivo, frenando su evolución.
El estudio premiado incluyó 40 ojos de 20
pacientes, de una edad promedio de 34
años; con diagnostico topográfico de
queratocono frustro subclínico. Se
aplicaron en un mismo acto los
procedimientos PRK (con una corrección de
su defecto óptico personalizada para casa
caso) y CLC; ambos bajo anestesia tópica.
Tras los 24 meses de seguimiento
postoperatorio se manifestó una reducción
en el defecto óptico de un 80%, una
mejoría en la agudeza visual y estabilidad
de la enfermedad ectásica de base. Esto
permitió concluir que la aplicación del
PRK y CLC simultáneo es una técnica
quirúrgica segura y efectiva en pacientes
con queratocono frustro. |